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El lujo de cuidarte Vincci Hoteles
El lujo de cuidarte
El lujo de cuidarte
9 de Junio de 2026
Experiencias VincciEl 24 de julio es el Día Internacional del Autocuidado. Y este año, queremos hablarte de otras formas de cuidarte: no con una lista de hábitos saludables, ni con un recordatorio de que deberías beber más agua. Queremos celebrarlo con tres experiencias reales, concretas, pensadas para reconectar contigo y que salgas renovada —o renovado— del hotel sintiéndote exactamente como deberías sentirte siempre: bien.
Porque el autocuidado a veces tiene que ver más con parar. Es elegir dónde duermes, qué ves desde tu terraza o cómo huele la brisa que te despierta por la mañana. Es tratarte con la misma generosidad que le darías a alguien a quien quieres mucho.
Aquí tienes nuestras tres formas de empezar.
Índice:
Imagina que abres los ojos y lo primero que ves es el mar. No por la ventana del salón. Desde tu terraza privada, en primera línea de playa, con el Mediterráneo desplegándose frente a ti como si hubiera ensayado ese amanecer solo para recibirte.
Millenium Spa del Hotel Vincci Selección Aleysa 5*.
Eso es Vincci Selección Aleysa 5*. Un hotel boutique en Benalmádena con solo 35 habitaciones, donde el lujo no se mide en dimensiones sino en silencios. Aquí te esperan suites espaciosas con vistas al mar, jacuzzi privado y carta de almohadas para afinar hasta el último detalle del descanso.
Pero el corazón de esta experiencia está en el Millenium Spa. Un santuario dentro del santuario, con piscina interior climatizada, circuito termal y tratamientos diseñados para desconectar el cuerpo de todo lo que no importa. Aquí el tiempo se ralentiza de verdad: una sesión en el espacio de relajación, una terapia corporal pensada solo para ti, y esa sensación de que nada urgente existe más allá de estas paredes.
Y cuando el spa te devuelva al mundo exterior, tienes la piscina con hidromasaje al aire libre esperándote, con el Mediterráneo de telón de fondo. O el acceso directo a la playa de las Gaviotas, ese trozo de Costa del Sol donde todavía puedes escuchar el mar sin que nadie te interrumpa.
Esta es la escapada para cuando necesitas no solo descansar, sino restaurarte.
Jacuzzi del Hotel Vincci Selección Aleysa 5*.
Hay ciudades que exigen ser vividas desde arriba. Madrid es una de ellas. Y hay un momento del día en que Madrid lo muestra todo: cuando el cielo se tiñe de naranja y ocre sobre los tejados de la Gran Vía, y la ciudad entera parece respirar hondo antes de encender sus luces.
En Vincci Vía 66 4*, en el número 66 de la arteria más cinematográfica de Madrid, ese momento es tuyo. Sube a la terraza Roof 66: 150 metros cuadrados en la azotea, con vistas panorámicas sobre los tejados de la capital, las esculturas históricas de los edificios vecinos y hasta una de las célebres Aves Fénix que sobrevuelan la Gran Vía. Una decoración en tonos neutros y materiales naturales que acompaña al cielo.
Roof 66 del Hotel Vincci Vía 66 4*.
La propuesta es sencilla y perfecta: una cena en la terraza mientras cae la noche sobre Madrid. El espacio gastronómico del hotel, inspirado en el mundo del teatro y el espectáculo, ofrece una selección de platos y cócteles diseñados para compartir, para alargar la sobremesa y para olvidarse del reloj.
Y después de cenar, la noche sigue. El hotel vive en el kilómetro cero del teatro y los musicales de Madrid: el Teatro Lope de Vega está prácticamente enfrente, y los grandes espectáculos del centro a pasos contados. Salir del hotel, cruzar la calle y entrar en una función es así de sencillo, así de espontáneo. Así de perfecto.
Porque a veces cuidarse es eso: darte la noche que mereces.
Roof 66 del Hotel Vincci Vía 66 4*.
Hay ciudades que te devuelven algo que no sabías que habías perdido. Oporto es una de esas ciudades. Sus calles con azulejos, el río que abraza la Ribeira, el olor a pastel de nata y la luz dorada de la tarde sobre las fachadas barrocas tienen la rara capacidad de hacerte sentir presente, aquí, ahora.
Y Vincci Bonjardim 4* te coloca en el corazón de todo eso, literalmente a 600 metros del centro histórico, con la estación de São Bento, el Palacio de la Bolsa y la Torre de los Clérigos al alcance de un paseo matutino.
Piscina del Hotel Vincci Bonjardim 4*.
El ritual de autocuidado en Bonjardim tiene nombre propio: subir a la quinta planta y dejarse caer en el Terraço do Jardim. Una azotea con grandes jardineras que crean ese ambiente verde y acogedor, imposible de replicar en casa. Aquí está la piscina con solarium, las tumbonas, la zona chill out y unas vistas panorámicas sobre los tejados de Oporto que merecen ser vistas en silencio, con una bebida en la mano y sin ningún plan concreto.
Nadar despacio, secarse al sol y mirar la ciudad desde arriba. No hacer nada en particular. Esa es la filosofía de esta escapada.
Desayuno - Hotel Vincci Bonjardim 4*.
Y cuando bajes a la ciudad, Oporto te recibe como si hubiera estado esperándote: las librerías del centro, las bodegas de Vila Nova de Gaia al otro lado del Douro, los restaurantes de bacalao en la Ribeira y el tranvía que sube y baja por calles empedradas.
Una ciudad hecha a escala humana, perfecta para redescubrir el placer de caminar sin prisa.
Esta es la escapada para cuando necesitas volver a ti misma —o a ti mismo— a través de una ciudad que lo hace fácil.
Habitación del Hotel Vincci Bonjardim 4*.
El autocuidado no empieza cuando llegas al hotel. Empieza en el momento en que decides que mereces una pausa, que te dices sí antes de que nadie más lo haga, que eliges conscientemente un espacio donde nada te pide ni te exige nada.
Tres hoteles, tres formas distintas de cuidarte y una fecha para recordarlo: el 24 de julio.
Hotel Vincci Bonjardim 4*.
"Ven. Sorpréndete. Descubre más de 40 hoteles de 4 y 5 estrellas donde cada experiencia es única. Abre los ojos. Asómate. Disfruta de las ubicaciones más privilegiadas. Mira. Toca. Siente un diseño y un estilo que se aprecian en cada detalle. Descansa. Relájate. Déjate cuidar por un servicio donde tú eres el centro. Sueña. Sonríe. Vive. Estás en un Vincci"
VIAJA.VIVE.VINCCI
Porque el autocuidado a veces tiene que ver más con parar. Es elegir dónde duermes, qué ves desde tu terraza o cómo huele la brisa que te despierta por la mañana. Es tratarte con la misma generosidad que le darías a alguien a quien quieres mucho.
Aquí tienes nuestras tres formas de empezar.
Índice:
- Vincci Selección Aleysa 5*
- Vincci Vía 66 4*
- Vincci Bonjardim 4*
- Porque cuidarse también es elegir bien dónde ir
01. Vincci Selección Aleysa 5*, Benalmádena: el Mediterráneo para ti sola
Imagina que abres los ojos y lo primero que ves es el mar. No por la ventana del salón. Desde tu terraza privada, en primera línea de playa, con el Mediterráneo desplegándose frente a ti como si hubiera ensayado ese amanecer solo para recibirte.
Millenium Spa del Hotel Vincci Selección Aleysa 5*.Eso es Vincci Selección Aleysa 5*. Un hotel boutique en Benalmádena con solo 35 habitaciones, donde el lujo no se mide en dimensiones sino en silencios. Aquí te esperan suites espaciosas con vistas al mar, jacuzzi privado y carta de almohadas para afinar hasta el último detalle del descanso.
Pero el corazón de esta experiencia está en el Millenium Spa. Un santuario dentro del santuario, con piscina interior climatizada, circuito termal y tratamientos diseñados para desconectar el cuerpo de todo lo que no importa. Aquí el tiempo se ralentiza de verdad: una sesión en el espacio de relajación, una terapia corporal pensada solo para ti, y esa sensación de que nada urgente existe más allá de estas paredes.
Y cuando el spa te devuelva al mundo exterior, tienes la piscina con hidromasaje al aire libre esperándote, con el Mediterráneo de telón de fondo. O el acceso directo a la playa de las Gaviotas, ese trozo de Costa del Sol donde todavía puedes escuchar el mar sin que nadie te interrumpa.
Esta es la escapada para cuando necesitas no solo descansar, sino restaurarte.
Jacuzzi del Hotel Vincci Selección Aleysa 5*.02. Vincci Vía 66 4*: Madrid en el mejor momento del día
Hay ciudades que exigen ser vividas desde arriba. Madrid es una de ellas. Y hay un momento del día en que Madrid lo muestra todo: cuando el cielo se tiñe de naranja y ocre sobre los tejados de la Gran Vía, y la ciudad entera parece respirar hondo antes de encender sus luces.
En Vincci Vía 66 4*, en el número 66 de la arteria más cinematográfica de Madrid, ese momento es tuyo. Sube a la terraza Roof 66: 150 metros cuadrados en la azotea, con vistas panorámicas sobre los tejados de la capital, las esculturas históricas de los edificios vecinos y hasta una de las célebres Aves Fénix que sobrevuelan la Gran Vía. Una decoración en tonos neutros y materiales naturales que acompaña al cielo.
Roof 66 del Hotel Vincci Vía 66 4*.La propuesta es sencilla y perfecta: una cena en la terraza mientras cae la noche sobre Madrid. El espacio gastronómico del hotel, inspirado en el mundo del teatro y el espectáculo, ofrece una selección de platos y cócteles diseñados para compartir, para alargar la sobremesa y para olvidarse del reloj.
Y después de cenar, la noche sigue. El hotel vive en el kilómetro cero del teatro y los musicales de Madrid: el Teatro Lope de Vega está prácticamente enfrente, y los grandes espectáculos del centro a pasos contados. Salir del hotel, cruzar la calle y entrar en una función es así de sencillo, así de espontáneo. Así de perfecto.
Porque a veces cuidarse es eso: darte la noche que mereces.
Roof 66 del Hotel Vincci Vía 66 4*.03. Vincci Bonjardim 4*: Oporto, una ciudad que cuida.
Hay ciudades que te devuelven algo que no sabías que habías perdido. Oporto es una de esas ciudades. Sus calles con azulejos, el río que abraza la Ribeira, el olor a pastel de nata y la luz dorada de la tarde sobre las fachadas barrocas tienen la rara capacidad de hacerte sentir presente, aquí, ahora.
Y Vincci Bonjardim 4* te coloca en el corazón de todo eso, literalmente a 600 metros del centro histórico, con la estación de São Bento, el Palacio de la Bolsa y la Torre de los Clérigos al alcance de un paseo matutino.
Piscina del Hotel Vincci Bonjardim 4*.El ritual de autocuidado en Bonjardim tiene nombre propio: subir a la quinta planta y dejarse caer en el Terraço do Jardim. Una azotea con grandes jardineras que crean ese ambiente verde y acogedor, imposible de replicar en casa. Aquí está la piscina con solarium, las tumbonas, la zona chill out y unas vistas panorámicas sobre los tejados de Oporto que merecen ser vistas en silencio, con una bebida en la mano y sin ningún plan concreto.
Nadar despacio, secarse al sol y mirar la ciudad desde arriba. No hacer nada en particular. Esa es la filosofía de esta escapada.
Desayuno - Hotel Vincci Bonjardim 4*.Y cuando bajes a la ciudad, Oporto te recibe como si hubiera estado esperándote: las librerías del centro, las bodegas de Vila Nova de Gaia al otro lado del Douro, los restaurantes de bacalao en la Ribeira y el tranvía que sube y baja por calles empedradas.
Una ciudad hecha a escala humana, perfecta para redescubrir el placer de caminar sin prisa.
Esta es la escapada para cuando necesitas volver a ti misma —o a ti mismo— a través de una ciudad que lo hace fácil.
Habitación del Hotel Vincci Bonjardim 4*.Porque cuidarse también es elegir bien dónde ir
El autocuidado no empieza cuando llegas al hotel. Empieza en el momento en que decides que mereces una pausa, que te dices sí antes de que nadie más lo haga, que eliges conscientemente un espacio donde nada te pide ni te exige nada.
Tres hoteles, tres formas distintas de cuidarte y una fecha para recordarlo: el 24 de julio.
Hotel Vincci Bonjardim 4*.Disfruta más de tus viajes
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