Qué hacer en Valencia en dos días: la ruta perfecta para descubrir la ciudad Vincci Hoteles
Qué hacer en Valencia en dos días: la ruta perfecta para descubrir la ciudad
Qué hacer en Valencia en dos días: la ruta perfecta para descubrir la ciudad
Si estás planeando una escapada de 48 horas, tenemos una buena noticia: dos días son suficientes para que descubras todos sus imprescindibles. La clave está en organizar bien el recorrido para aprovechar al máximo el tiempo y evitar desplazamientos innecesarios.
Índice:
- Día 1: descubre el corazón histórico de Valencia
- Plaza del Ayuntamiento
- Mercado Central
- La Lonja de la Seda
- Plaza Redonda
- Plaza de la Reina y Catedral de Valencia
- Plaza de la Virgen
- Un pequeño secreto: la calle Moret y la Casa de los Gatos
- Torres de Serranos
- Paseo por el Jardín del Turia
- Termina el día en Ruzafa
- Día 2: del Jardín del Turia al Mediterráneo
- El Parque Gulliver
- Ciudad de las Artes y las Ciencias
- Hemisfèric
- Museu de les Ciències
- Umbracle
- Oceanogràfic, un viaje por los mares del planeta
- La Marina de Valencia, donde la ciudad se encuentra con el mar
- Termina el viaje en las playas de Las Arenas y la Malvarrosa
- Consejos para disfrutar de Valencia en 48 horas
- ¿Cuál es la mejor época para visitar Valencia?
- ¿Dónde alojarte para visitar Valencia?
- Valencia, una ciudad para volver una y otra vez
En esta guía te proponemos un itinerario pensado para recorrer Valencia, disfrutando tanto de sus monumentos más emblemáticos como de algunos rincones menos conocidos que aportan un punto diferente al viaje.
Día 1: descubre el corazón histórico de Valencia
El primer día lo vamos a dedicar íntegramente al centro histórico. La mayoría de los lugares de interés se encuentran a pocos minutos caminando entre sí, por lo que podrás recorrerlos de seguido:
Plaza del Ayuntamiento
Una buena forma de empezar el día es en la Plaza del Ayuntamiento, uno de los grandes centros neurálgicos de Valencia.
Aquí destacan la fachada del Ayuntamiento y el edificio histórico de Correos, dos ejemplos de la arquitectura monumental valenciana de principios del siglo XX. Si visitas Valencia durante las Fallas, esta plaza se convierte además en el escenario de las famosas mascletàs, uno de los momentos más esperados de la fiesta.
Desde aquí, puedes acercarte hasta la Estación del Norte para admirar su espectacular fachada modernista, considerada una de las más bonitas de España. Desde aquí, continuaremos hacia el mercado central.

Plaza del Ayuntamiento, Valencia — Foto: Julián Monrabal / Wikimedia Commons (CC0).
Mercado Central
A pocos pasos de la Estación del Norte aparece uno de los lugares más emblemáticos de Valencia: el Mercado Central.
Su impresionante edificio modernista alberga cientos de puestos con frutas, verduras, embutidos, quesos, pescados, especias y productos típicos de todo tipo de la gastronomía valenciana.
Si te apetece hacer una pequeña pausa, puedes aprovechar para probar un zumo natural, una tapa o alguno de los productos locales antes de continuar la ruta hacia la Lonja de la Seda.
La Lonja de la Seda
Justo enfrente del mercado se encuentra uno de los monumentos imprescindibles de Valencia: la Lonja de la Seda.
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este edificio refleja el enorme poder comercial que alcanzó la ciudad durante los siglos XV y XVI gracias al comercio de la seda.
El espacio que más impresiona es la Sala de Contratación, con sus enormes columnas helicoidales que se elevan como si fueran palmeras de piedra. Merece la pena dedicar unos minutos a recorrer también el Patio de los Naranjos, un rincón tranquilo que contrasta con el bullicio del exterior, antes de continuar hacia la Plaza Redonda.

La Lonja de la Seda (Valencia) — Foto: Coralma* / Wikimedia Commons (CC0).
Plaza Redonda
Continuando el recorrido llegarás a una pequeña plaza circular escondida entre callejuelas: la Plaza Redonda.
Completamente rehabilitada, esta plaza conserva su singular diseño circular rodeado de pequeños comercios tradicionales donde todavía puedes encontrar bordados, encajes, cerámica y recuerdos artesanales. Es uno de esos lugares que sorprenden por su encanto y que muchos descubren casi por casualidad.
Plaza de la Reina y Catedral de Valencia
Desde la Plaza Redonda apenas hay unos metros hasta la Plaza de la Reina, uno de los espacios más animados del centro histórico.
Las terrazas, las vistas de la Catedral y el ambiente que se respira a cualquier hora del día la convierten en una parada obligatoria durante la visita.
La Catedral de Valencia, por su parte, reúne diferentes estilos arquitectónicos, fruto de las distintas ampliaciones realizadas a lo largo de los siglos. En su interior se conserva una de las reliquias más conocidas de la ciudad: el Santo Cáliz, que muchos identifican con el legendario Santo Grial.
Si dispones de tiempo, merece mucho la pena subir al Miguelete. Tras ascender sus 207 escalones, disfrutarás de una de las mejores panorámicas del casco antiguo y de buena parte de la ciudad.
Plaza de la Virgen
Al salir de la Catedral y caminar durante varios minutos, llegarás a la Plaza de la Virgen, probablemente uno de los rincones con más encanto de Valencia.
Aquí se encuentran la Basílica de la Virgen de los Desamparados, el Palacio de la Generalitat y la conocida Fuente del Turia, presidida por la figura del río que dio forma a la ciudad durante siglos.
Si tu visita coincide con un jueves a mediodía, podrás presenciar el Tribunal de las Aguas, una institución con más de mil años de historia que sigue reuniéndose frente a la Puerta de los Apóstoles para resolver los conflictos relacionados con el riego de la huerta valenciana.

Plaza de la Virgen (Valencia) — Foto: LiteraryTech / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Un pequeño secreto: la calle Moret y la Casa de los Gatos
Antes de continuar hacia las antiguas murallas, merece la pena desviarse unos minutos para descubrir dos curiosidades que suelen pasar desapercibidas.
La primera es la calle Moret, conocida popularmente como la calle de los Colores. Sus murales y frases convierten este rincón del barrio del Carmen en uno de los lugares más fotografiados del casco histórico.
Muy cerca también se encuentra la famosa Casa de los Gatos, una diminuta fachada construida en una pared que recrea una auténtica casa para gatos. Es una de esas pequeñas sorpresas que demuestran que Valencia también se disfruta prestando atención a los detalles. Una vez visitada, volveremos durante unos minutos sobre nuestros pasos, hacia Torres de Serranos.
Torres de Serranos
Siguiendo la ruta llegarás a las imponentes Torres de Serranos, una de las antiguas puertas de acceso a la ciudad medieval y uno de los monumentos mejor conservados de Valencia.
Durante siglos protegieron la entrada principal de la ciudad y hoy ofrecen una excelente perspectiva del casco histórico, así como dan acceso al Jardín del Turia, el siguiente destino.

Torres de Serranos (Valencia) — Foto: MCAE Consulting / Wikimedia Commons (CC0).
Paseo por el Jardín del Turia
Al cruzar las Torres de Serranos comienza uno de los espacios verdes más sorprendentes de Europa.
Lo que hoy es un enorme jardín fue antiguamente el cauce del río Turia. Tras la gran riada de 1957, el río fue desviado y el antiguo lecho se transformó en un parque urbano de más de nueve kilómetros que atraviesa prácticamente toda la ciudad.
Caminar por este jardín es una de las mejores formas de entender la Valencia actual. A lo largo del recorrido encontrarás zonas ajardinadas, puentes históricos, espacios deportivos y numerosos lugares donde descansar.
Si todavía tienes energía, puedes continuar caminando hasta el Puente de la Exposición o el Puente de las Flores, dos de los puntos más bonitos para disfrutar del atardecer en Valencia.
Termina el día en Ruzafa
Para cerrar la jornada, nada mejor que poner rumbo a Ruzafa, uno de los barrios con más personalidad de Valencia.
Sus calles están llenas de cafeterías encantadoras, restaurantes de cocina internacional, tabernas tradicionales, galerías de arte y pequeños comercios independientes. Es un barrio perfecto para cenar y disfrutar del ambiente local cuando cae la noche.

Barrio de Ruzafa (Valencia) — Foto: 19Tarrestnom65 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Consulta la ruta del día 1 aquí.
Día 2: del Jardín del Turia al Mediterráneo
Después de descubrir el casco histórico, para el segundo día te proponemos un recorrido completamente diferente. Hoy Valencia se muestra más moderna, científica y mediterránea. El itinerario comienza en el Parque Gulliver hasta llegar a la Ciudad de las Artes y las Ciencias para terminar junto al mar.
Una ruta muy agradable que puedes hacer caminando si te gusta pasear, aunque también tienes la opción de utilizar la bicicleta.
El Parque Gulliver
Inspirado en el personaje de Jonathan Swift, este enorme parque representa a Gulliver tumbado en el suelo mientras los visitantes pueden escalar por su ropa, deslizarse por sus toboganes y recorrer cada rincón de esta gigantesca figura.
Es una de las zonas infantiles más originales de España y suele convertirse en una de las visitas favoritas de los más pequeños.

Parque Gulliver (Valencia) — Foto: rheins / Wikimedia Commons (CC BY 3.0).
Ciudad de las Artes y las Ciencias
Pocos lugares representan tan bien la imagen actual de Valencia como la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Diseñado por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava junto con Félix Candela, este impresionante complejo se ha convertido en uno de los conjuntos arquitectónicos más reconocibles de Europa gracias a sus líneas blancas, sus enormes láminas de agua y su inconfundible silueta futurista.
Aunque no tengas previsto visitar todos sus edificios, te recomendamos que explores el recinto en profundidad. Cada rincón ofrece una perspectiva diferente y es difícil resistirse a sacar la cámara.
Hemisfèric
El Hemisfèric fue el primer edificio que abrió sus puertas dentro del complejo.
Su diseño, que recuerda a un gran ojo humano reflejado sobre el agua, alberga una sala de cine IMAX y proyecciones inmersivas que permiten viajar por el espacio, descubrir fondos marinos y explorar algunos de los paisajes más espectaculares del planeta.
Museu de les Ciències
Muy cerca se encuentra el Museu de les Ciències, un espacio interactivo pensado para despertar la curiosidad de visitantes de todas las edades.
Aquí la norma es precisamente tocar, experimentar y participar. Sus exposiciones convierten la ciencia y la tecnología en una experiencia entretenida tanto para niños como para adultos. Una experiencia que no puedes perderte.

Museo de las Ciencias Príncipe Felipe (Valencia) — Foto: Mister No / Wikimedia Commons (CC BY 3.0).
Umbracle
Aunque muchas personas pasan de largo, el Umbracle merece una parada.
Este elegante paseo ajardinado combina vegetación mediterránea, esculturas al aire libre y unas magníficas vistas sobre toda la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Si puedes elegir el momento, te recomendamos que te acerques al final de la tarde. Las vistas son espectaculares con la luz del crepúsculo reflejándose sobre los edificios blancos, y podrás sacar algunas de las fotografías más bonitas del viaje.
Oceanogràfic, un viaje por los mares del planeta
La siguiente parada es el Oceanogràfic, el acuario más grande de Europa.
Sus diferentes espacios recrean ecosistemas marinos de todo el mundo, desde el Mediterráneo hasta el Ártico, pasando por los océanos tropicales o el Mar Rojo.
Uno de los momentos más especiales de la visita es atravesar el túnel submarino mientras tiburones, rayas y otras especies nadan sobre tu cabeza. Si viajas con niños, te recomendamos reservar varias horas para disfrutar del recinto con tranquilidad.

Oceanogràfic (Valencia) — Foto: Валерий Дед / Wikimedia Commons (CC BY 3.0).
La Marina de Valencia, donde la ciudad se encuentra con el mar
Después de la visita a la Ciudad de las Artes, puedes continuar caminando o tomar un autobús hasta la Marina de Valencia.
Este espacio, que fue completamente renovado tras la celebración de la Copa América de vela, se ha convertido en uno de los lugares con más vida de la ciudad. Sus paseos, terrazas, edificios históricos e instalaciones modernan han creado un ambiente relajante, perfecto para bajar revoluciones después de un día extenuante.
Uno de sus edificios más emblemáticos es Veles e Vents, una obra de arquitectura contemporánea que destaca por sus grandes voladizos.
Termina el viaje en las playas de Las Arenas y la Malvarrosa
La mejor forma de despedir la escapada es acercarte hasta la playa de Las Arenas y continuar caminando por el paseo marítimo hasta la playa de la Malvarrosa.
Con varios kilómetros de arena fina y un animado paseo repleto de restaurantes y terrazas, este es el lugar perfecto para relajarte después de dos días de visitas.
Si el tiempo acompaña, puedes sentarte frente al mar para contemplar la puesta de sol y disfrutar de una cena relajante con vistas al Mediterráneo. Y, si todavía no lo has hecho, este es un magnífico momento para probar una auténtica paella valenciana en alguno de los restaurantes tradicionales de la zona.

Playa de Las Arenas en Valencia. Imagen de bydronevideos en Magnific.
Consulta la ruta del día 2 aquí.
Consejos para disfrutar de Valencia en 48 horas
Valencia es una ciudad muy cómoda para recorrer a pie. El centro histórico concentra buena parte de sus principales monumentos y el Jardín del Turia conecta de forma natural con la Ciudad de las Artes y las Ciencias, por lo que podrás realizar gran parte del itinerario caminando.
Si prefieres ahorrar tiempo, la red de autobuses y metro comunica perfectamente los principales puntos turísticos. Otra opción muy recomendable es alquilar una bicicleta, ya que Valencia cuenta con numerosos carriles bici y un terreno prácticamente llano que hace muy agradable desplazarse sobre dos ruedas.
¿Cuál es la mejor época para visitar Valencia?
Gracias a su clima mediterráneo, cualquier momento del año es bueno para descubrir la ciudad. Sin embargo, la primavera suele ofrecer las temperaturas más agradables para recorrerla caminando.
Si buscas vivir una experiencia única, marzo es un mes muy especial gracias a las Fallas, cuando Valencia se llena de música, pólvora y un ambiente único en el mundo. Eso sí, al tratarse de una de las épocas con mayor afluencia de visitantes, conviene que reserves alojamiento con suficiente antelación.
¿Dónde alojarte para visitar Valencia?
Elegir un alojamiento bien ubicado marca la diferencia durante una escapada de dos días, ya que te permitirá aprovechar mejor el tiempo y desplazarte cómodamente entre los principales puntos de interés.

Bar del Hotel Vincci Palace 4*.

Habitación del Hotel Vincci Palace 4*.
Si quieres alojarte cerca de los principales lugares del casco histórico caminando, Vincci Lys 4* y Vincci Palace 4* son dos excelentes opciones. Ambos hoteles se encuentran a pocos minutos de lugares tan emblemáticos como la Plaza del Ayuntamiento, la Catedral, el Mercado Central o la Lonja de la Seda, por lo que podrás comenzar la ruta nada más salir del hotel. Además, cada uno ofrece una personalidad propia: Vincci Lys 4* invita a relajarse en un ambiente que combina la esencia mediterránea con la elegancia del diseño nórdico, mientras que Vincci Palace 4* rinde homenaje a la Valencia más literaria y cultural, inspirándose en la historia del emblemático edificio que acogió a intelectuales y escritores como Ernest Hemingway.

Terraza con piscina del Hotel Vincci Mercat 4*.

Hall del Hotel Vincci Mercat 4*.
Por su parte, Vincci Mercat 4*, situado junto al Mercado Central, es perfecto si deseas alojarte en pleno corazón de la ciudad y disfrutar del ambiente del centro histórico, rodeado de algunos de los mejores restaurantes y terrazas de Valencia. Su diseño, inspirado en el modernismo y en la arquitectura del Mercado Central, traslada la esencia de este
emblemático espacio a las zonas comunes y habitaciones, creando una experiencia plenamente conectada con el carácter de la ciudad.

Hall del Hotel Vincci Lys 4*.

Restaurante del Hotel Vincci Lys 4*.
Sea cual sea tu forma de viajar —en pareja, con amigos o en familia— alojarte en uno de nuestros hoteles en Valencia te permitirá recorrer gran parte de la ciudad a pie y aprovechar al máximo cada minuto de tu escapada.
>Valencia, una ciudad para volver una y otra vez
En solo dos días es posible descubrir la esencia de Valencia: pasear entre siglos de historia por su casco antiguo, sorprenderte con la arquitectura de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, relajarte junto al Mediterráneo y disfrutar de una gastronomía que forma parte de la identidad de la ciudad.
Pero si algo caracteriza a Valencia es su capacidad para invitar siempre a regresar. Porque más allá de sus monumentos, en cada paseo descubrirás nuevos rincones, plazas con encanto, jardines, barrios llenos de vida y pequeños detalles que hacen que cada visita sea diferente.
Ahora solo queda preparar la maleta... y empezar a disfrutar de una escapada inolvidable.
Disfruta más de tus viajes
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