Visitar la Albufera Valenciana: una excursión que no te debes perder si viajas a Valencia

Los ninots y el olor a pólvora de las Fallas, la fachada modernista o el ambiente frenético en su Mercado Central. La majestuosidad gótica de la Lonja de la Seda o la imponente arquitectura del Oceanografic. El olor a sal de la Malvarrosa o el sabor inconfundible de su socarrat. La lista de planes de ocio y qué visitar en Valencia es interminable.

Sin duda, si eliges la capital del Turia como destino turístico  y te alojas en alguno de nuestros Hoteles en Valencia te recomendamos que reserves un hueco en la agenda para visitar un enclave único situado a tan solo 10 kilómetros de la ciudad: El Parque Natural de la Albufera de Valencia.

Como si de un oasis urbano se tratara, rodeado de arrozales y bosque, el que es considerado como el lago natural más grande de España y uno de los humedales más importantes de la Península Ibérica, ya fue denominado por los árabes como Al-Buhaira, algo así como un “pequeño mar”.

Este paisaje idílico que sirvió de inspiración para el escritor Vicente Blasco Ibañez a comienzos del siglo XX y que en los años 70 sería llevada a la pequeña pantalla con el mismo nombre de “Cañas y Barro”, cuenta con una extensión aproximada de 24 km² y está rodeada de 223 km² de arrozales. Al fin y al cabo, esta laguna litoral de agua salada está separada del mar por una estrecha lengua arenosa con dunas donde crece un bosque de pinos, La Dehesa del Saler.

Además de estar considerada como Parque Natural desde 1986, servir de escala para decenas de aves migratorios en sus viajes estacionales o regalar atardeceres de ensueño, la Albufera guarda un aliciente más para visitarla: fue en esta zona del litoral valenciano en la que se “inventó” su plato más internacional, la paella.

Dónde alojarte en tu escapada a Valencia

Si tienes pocos días para disfrutar de la ciudad a orillas del Turia, una de las mejores opciones es decantarse por alojamientos que se encuentran en pleno centro de Valencia. De esa forma, podrás recorrer a pie los principales atractivos turísticos de la ciudad y desplazarte con comodidad hasta la Albufera.

Por ejemplo, Vincci Lys 4* está situado justo al lado de la estación de tren y la plaza del Ayuntamiento. Su decoración elegante está presente tanto en sus amplias habitaciones, como en el hall o el Bar Mikalet, un espacio donde relajarte y tomar una copa o un café.

Otra de las opciones recomendadas es el Vincci Mercat 4*. A tan solo 100 metros del Mercado Central de Valencia y a 600 metros de la Catedral de Valencia, este hotel de estilo modernista destaca por su coqueta terraza en la azotea que permite a los huéspedes disfrutar del sol y de las vistas de la ciudad durante prácticamente todo el año.

Si lo que buscas es un hotel en pleno casco histórico valenciano, en el Barrio del Carmen y con ambiente palaciego a la vez que moderno, la mejor opción es el Vincci Palace 4*

Recepcion Hotel Vincci Palace Valencia

Cómo llegar a la Albufera de Valencia

Así pues, si te hospedas en alguno de los Hoteles en Valencia son múltiples las posibilidades a la hora de desplazarte y visitar la Albufera desde Valencia. En coche, en bus, en autobús turístico o incluso en bici. Cualquiera de las opciones es rápida y económica.

  • En autobús: por solo 1’50€ y desde el centro de Valencia, podrás coger la línea 25 -de los autobuses urbano de la EMT- y en menos de una hora de viaje bajar en la parada del propio Embarcadero de La Albufera o si lo prefieres, en la pedanía de El Palmar.
  • En autobús turístico: otra manera de disfrutar el paseo a la Albufera es en el Albufera Bus Turístic. Por un precio superior, disfrutarás de una visita completa al Parque Natural de la Albufera descubriendo los ecosistemas de los arrozales, un viaje en barca y la salida y regreso en autobús al centro de Valencia.
  • En coche: si prefieres viajar con tu propio vehículo, desde Valencia, se accede por la autovía de El Saler, en menos de diez kilómetros se llega hasta la localidad de El Palmar donde se pueden iniciar las rutas.
  • En bici: si dispones de algo más de tiempo y estás dispuesto a adentrarte por las zonas más naturales del parque, existe la posibilidad de acercarse hasta La Albufera en bicicleta. Un carril bici de 10 kilómetros habilitado desde el centro de Valencia -en dirección autopista del Saler- y que permite llegar hasta la localidad de Pineda y continuar la ruta por El Saler hasta llegar finalmente a El Palmar.

Cuándo visitar la Albufera de Valencia

Realmente la fecha no tiene que suponer un impedimento a la hora planear un viaje al que también era denominado por los árabes como el “espejo del sol”.  Siempre es un buen momento para visitar la Albufera valenciana. El clima cálido, sus puestas de sol infinitas y la variedad de aves que sobrevuelan la zona durante todo el año permiten que cualquier mes del calendario sea propicio para pasear y enamorarse del entorno.

Parque Natural de La Albufera Valencia

Aun así, es cierto que la época primaveral es una de las más recomendadas. Durante el mes de abril los arrozales se cubren de agua multiplicando prácticamente por tres la superficie del lago mientras que pocas semanas después, cuando empiezan a secarse los campos de arroz, todas las aves acuden allí, como si se tratara de un baile acompasado.

Durante la época invernal, entre octubre y febrero, coincidiendo con la época de pesca, también es digno de contemplar el trabajo de los pescadores capturando liza, lubinas y anguilas durante los paseos en barca. En diciembre, también es una buena época para detectar cormoranes con los prismáticos, una especie más complicada de localizar.

De todas formas, si la época del año que has escogido para visitar Valencia y organizar una excursión a la Albufera es el mes de agosto, no hay de qué preocuparse. A pesar del aumento de las temperaturas en el lago siempre corre una cierta brisa y las barcas están bien provistas de toldos.

Qué visitar en la Albufera de Valencia

Una vez en el Parque Natural de la Albufera, basta con abrir los sentidos y disfrutar de todos sus encantos. Algunos incluso recomiendan llevar unos prismáticos y guardar silencio.

  • Un paseo por “tierra, mar y aire” por la Albufera. El Parque natural dispone de 5 rutas señalizadas para hacer a pie o en bicicleta. Por ejemplo, es posible realizar una caminata entre dunas y pinos por La Devesa: un espacio de 1 kilómetro de ancho y 10 de largo que separa la Albufera del Mediterráneo, la única zona de la restinga que mantiene las dunas y un bosque bien conservados. También existen varias rutas para recorrer los arrozales en bici. Una de ellas permite llegar hasta el mirador natural de la Muntanyeta dels Sants. Sin embargo, uno de los planes más recomendables si visitas la Albufera es recorrer la laguna en barca, en una de las tradicionales albuferencs mientras se contempla la puesta de sol o se fotografían los patos y las gallinetas. Hay cuatro embarcaderos principales: en los puertos de El Saler y de Catarroja, en la Gola de Pujol y en El Palmar. El viaje suele durar 45 minutos y cuesta entre cuatro y cinco euros.

  • Contemplar el sol y las aves: sin duda alguna, si no has cogido una barca, una parada obligatoria en la excursión por la Albufera es su Mirador al caer la tarde. Decenas de turistas y locales se dan cita en este punto del parque para contemplar el momento más esperado del día. Mientras tanto, también puedes aprovechar para observar algunas de más de 350 especies de pájaros que sobrevuelan este paraíso natural. De hecho, su valor ecológico es muy grande ya que aquí se encuentran especies de gran valor ecológico en peligro de extinción, como el fartet o el samaruc.

  • Un paseo por el Palmar y un plato de paella: después de haber recorrido la albufera y antes de volver a la ciudad, pásate por uno de los numerosos restaurantes o bares de El Palmar, El Saler o el Perelló, y degusta sus platos más típicos. Más allá de que la paella no falte en la mesa, prueba el all-i-pebre o la llisa adobada como platos típicos de la zona. Si todavía te quedan fuerzas, puedes visitar el La Trilladora del Tocaio -edificio histórico ligado al cultivo de arroz- o la Barraca del Tío Aranda -la más antigua, del siglo XIX, que todavía conserva su esencia original-

Con la variedad de tesoros que ofrece la ciudad de Valencia cuesta pensar que a tan solo unos kilómetros exista un paraje de “cañas y barro” como La Albufera, con sus aves, su gastronomía y atardeceres.

 

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