Vincci Hoteles en Sevilla
Pasear por esta ciudad es una delicia porque está siempre viva. Sus calles, plazas y parques albergan una animación que nunca termina. En Sevilla siempre hay algo que visitar o que ver, ya sean monumentos, museos o espectáculos.
Su gastronomía atrapa y tapear es casi una obligación. Entre sorbo y sorbo de fino o manzanilla, siempre viene bien probar un pincho de ibérico con aceite de oliva y salmorejo, unas puntillitas o un poquito de mojama. El alma de Sevilla es, sobre todo, barrios como el de Triana, el de la Macarena, el de la Santa Cruz y el de San Bernardo. Cada uno de ellos es portador de un encanto especial y de una personalidad única.















