Vincci Hoteles en Oporto
Pasear sin prisas es la mejor forma de descubrir su centro y los tesoros que esconden sus barrios más pintorescos. De hecho, a los visitantes les espera una grata sorpresa tras cada esquina, encuentros con gente encantadora y mucho por hacer.
Tras admirar sus principales monumentos, nada mejor que terminar la jornada con un refrescante vino verde a orillas del Río Duero y un bacalao Broa. Será un broche de oro después de haber descubierto la magia que alberga esta ciudad.












