VIAJA.VIVE.VINCCI +34 902 454 585

Obtenga ahora su descuento

Inicio de sesión

Idiomas

Mahdia

Mahdia - Vincci Hoteles
Cancel or modify booking
RESERVA AHORA
X

¿NOS DEJAS?

Reserva tu estancia en nuestra página web oficial y obtendrás muchos beneficios.
  • Hasta un 15% de descuento en todas las reservas
  • Mejor precio online
  • Las mejores promociones

REGÍSTRATE AHORA

Menu

Mahdia

Mahdia es un pueblo pesquero que mira embelesado al Mediterráneo que besa sus límites. Un lugar donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo y en todo parece posible, desde que sale el sol hasta el ocaso.

Cuna de pescadores, comerciantes, orfebres y tejedores de seda, el encanto se adueña de este pequeño paraíso en Túnez aún no descubierto por el turismo de masas. Algunos lugareños se concentran en el puerto para ver los barcos que llegan con su carga de sardinas, anchoas o jureles pescados en pleamar. Unas barcas vienen, algunas se van a su faena diaria, y otras, pintadas con vivos colores, esperan su turno, meciéndose pacientemente con las olas.

Desde el fuerte al cementerio, pasando por la medina con sus callejuelas llenas de encanto y sus magníficas playas con un agua de color zafiro: todo en Mahdia respira tranquilidad, tradición e historia.

Qué ver en Mahdia

Tradicional puerto pesquero:

Mahdia puede presumir de tener el principal puerto de Túnez, a pesar de que aún conserva un aire tradicional. Es el mismo puerto al que, a principios del siglo XX, llegaron los pescadores de esponjas locales cargados de preciosas esculturas y numerosos objetos artísticos procedentes de un naufragio. Hoy, los barcos atracan repletos de peces y quienes viven de la pesca se encargan de reparar las redes rotas, que al día siguiente volverán a echarse al mar.

Puerta de Skiffa el Kahla:

Cuando en el 912 Ubayd Allah el Mahdi decidió elegir una capital para la nueva dinastía de los fatimíes construyó fortificaciones en torno a la ciudad. De aquella época aún se conserva Skiffa el Kahla, una imponente puerta cuyo nombre se traduce como “el porche oscuro”. Fue el gran acceso a un recinto donde el palacio del príncipe compartía terreno con la gran mezquita y las tiendas de los artesanos.

Cementerio marinero:

Todo es magia y sosiego en el caótico cementerio marinero de Mahdia, donde las blancas sepulturas parecen estar dispuestas sin orden ni concierto en un manto de margaritas cuando llega la primavera. Enmarcando el lugar las murallas que lo rodean y el mar que le da sentido, forma y paz.

Un paseo por la medina:

La medina, fieramente protegida de las olas, parece haberse quedado anclada en el tiempo. Su ambiente tradicional la hace propicia para pasear sin mapa ni reloj, disfrutando de la sorpresa de encontrar la vida que se esconde tras cada esquina.

Momentos de ocio

Mercado oriental en Skiffa el Kahla:

Todos los viernes, Skiffa el Kahla se transforma en un auténtico bazar oriental, con colores, olores y sonidos como recién sacados de un cuento de Las Mil y Una Noches. Es el momento de curiosear entre los bordados y los trajes tradicionales que las bordadoras locales muestran orgullosas a quien desee admirarlos. Delicadas sedas y suntuosos bordados dorados parecen llevar siglos esperando que nuestros ojos se posen en ellos. Es el Túnez más rico en tradiciones, que muestra su lado más oriental y exótico.

El lujo más refinado:

Durante siglos, Mahdia se ha caracterizado por la decoración de sus viviendas, también conocidas como “dar”. En las residencias de la calle del Hamza se concentra una docena de preciosas casas del siglo pasado que esconden auténticas obras de arte en su interior. Las paredes de las “majless” o habitaciones principales están cubiertas de un rico tejido dorado e impresionantes frescos. La cornisa y el techo, pintados con motivos florales, contrastan con los estantes de madera de vivos colores, en los que se apoya una delicada colección de cerámica, pequeños frascos de perfume de cristal soplado y antiguos espejos de recargados marcos.

Candelas en el mar:

El puerto de Mahdia es famoso por la sardina pescada a la luz de los focos de los barcos. En las noches de verano, la línea del horizonte que separa mar y cielo se ilumina con pequeñas candelas, pertenecientes a los barcos que están faenando, en un espectáculo tan bello como fascinante e hipnótico.

Paraísos bajo el agua:

Los amantes del submarinismo pueden encontrar ese fondo marino rico y variado que enamoraba al comandante Cousteau. No son pocos los que cada año vienen a Túnez para sumergirse en las aguas de la costa de Mahdia deseosos de encontrar los restos arqueológicos de algún naufragio ya lejano en el tiempo.

Golf con brisa marina:

Muy cerca de Mahdia, quien guste del golf puede dar rienda suelta a su pasión en campos donde la brisa del mar y los rayos del sol invitan a cerrar los ojos, respirar profundamente y disfrutar de cada instante.

Listado hoteles

Vincci El Mansour

Mahdia
4*
Events
Fresh
Wellness
Vincci El Mansour 4* - Vincci Hoteles - Mahdia

Síganos

Facebook - Vincci Hoteles
Twitter - Vincci Hoteles
Instagram - Vincci Hoteles
Pinterest - Vincci Hoteles
Blog - Vincci Hoteles
Google + - Vincci Hoteles
YouTube - Vincci Hoteles