Excursión a Cascais desde Lisboa: qué ver, dónde comer y cómo llegar desde Lisboa

La vecina Portugal se encuentra plagada de encantos. De norte a sur. Desde la ciudad de Oporto sobre el río Duero, hasta las playas y acantilados del Algarve, pasando por la antigua capital medieval de Coimbra, la ineludible capital de Lisboa y el enclave de cuento que se dibuja en Sintra. Portugal es sinónimo de ciudades y pueblos bohemios, de una exquisita y variada gastronomía y vinos que satisfacen lo más exigentes paladares. Pero también es un país que te traslada a cientos de kilómetros de impresionantes playas y acantilados bañados por el Océano Atlántico.

Si bien es cierto que la zona del Algarve es la que se lleva gran parte del protagonismo en cuanto a turismo de playa se refiere, a tan solo unos 30 kilómetros de la capital lusa, se abre hueco en la línea costera de Lisboa, Cascais.

Cascais es una población pesquera tradicional, llena de tesoros y tradicionalmente escogida como retiro estival de artistas y aristócratas. En la actualidad, la ciudad es una elegante fusión de decorativa arquitectura decimonónica -lujosas mansiones, una imponente fortaleza y museos fascinantes- y modernas instalaciones turísticas.

Playa de los Pescadores, Cascais, vía www.pixabay.com

Si vas a pasar unos días en la capital portuguesa, seguro que vas a descubrir las curiosidades sobre Lisboa y guardarás un hueco en tu agenda de ocio para deleitarte con el auténtica velada de fado en Lisboa. Pero además, te recomendamos que una de las jornadas la reserves para organizar una excursión a Cascais desde Lisboa.

Dónde alojarse en Lisboa

En la zona más céntrica de Lisboa, a tan solo un paso de la majestuosa Plaza del Comercio se sitúa el hotel Vincci Baixa 4*. Está ubicado en el barrio de Baixa, un barrio que podríamos definirlo como el “valle” de la ciudad, la zona llana, porque se encuentra entre los dos “montículos”: Barrio Alto y La Alfama, las cunas del fado. Así, podrás elegir entre ir a una zona u otra, o mejor, conocer ambas.

Tranvía en Lisboa, vía www.vinccihoteles.com
Vistas desde el Hotel Vincci Baixa de Lisboa
Habitación del Hotel Vincci Baixa de Lisboa
Habitación del Hotel Vincci Baixa de Lisboa
Interior del Hotel Vincci Baixa de Lisboa

A escasos 80 metros de la Avenida Liberdade, inspirada en los Campos Elíseos de París, se erige el Vincci Liberdade 4*, nuestro segundo hotel en Lisboa. Es un establecimiento tranquilo donde podrás descansar, relajarte y descubrir lugares indispensables en tu visita a tu alrededor como la Estufa Fría, el Jardín Botánico y el Museo Nacional de Historia Natural.

Plaza del Comercio, Lisboa, vía www.pinterest.es
Vincci Liberdade – Lisboa
Habitación del Hotel Vincci Liberdade de Lisboa
Habitación del Hotel Vincci Liberdade de Lisboa

 

Restaurante Agua del Hotel Vincci Liberdade de Lisboa
Terraza Vincci Liberdade
Terraza Vincci Liberdade

Cómo llegar a Cascais desde Lisboa

Si te hospedas en alguno de los Hoteles en Lisboa son múltiples las posibilidades a la hora de desplazarte y visitar la localidad de Cascais. En coche, en bus o en tren. Cualquiera de las opciones es rápida y económica.

  • En coche: por la A5 siguiendo las indicaciones hacia Cascais/Estoril. Es una autopista de peaje que va por el interior y el trayecto se prolonga durante algo más de 30 kilómetros. Sin duda, es la opción más rápida y la más cómoda si salimos del norte de Lisboa. La otra opción, gratuita, con vistas panorámicas y por carretera convencional, es la carretera N-6, más conocida en Lisboa como la Marginal, por discurrir paralela al río Tajo. El trayecto es más lento y suele haber tráfico en horas puntas, pero las vistas merecen la pena.

 

  • En tren: desde la estación de Tren Cais do Sodré en Lisboa, en la linha de Cascais (2,15 € el billete sencillo). Los trenes salen de lunes a domingo de 05:30-01:30 cada media hora/veinte minutos aproximadamente. Este ferrocarril conecta la capital con las asombrosas playas de la costa de Lisboa y los pueblos que hay al oeste de la misma, entre los que se incluyen Cascais, Estoril y Oeiras. Para llegar a la estación de Cais do Sodré de Lisboa, podemos hacerlo fácilmente a través de la línea verde del metro.

 

  • En Autobús: hay distintas compañías de autobuses que también realizan el trayecto Lisboa- Cascais durante varias veces al día y con un precio aproximado de 3,50€ el billete.

Qué visitar en Cascais

Una vez en Cascais, basta con abrir los sentidos y disfrutar de todos sus encantos:

  • Las playas de Cascais: desde Cascais es posible llegar a cuatro playas de tamaño intermedio y de carácter familiar que cuentan con aguas limpias, arenas doradas y una completa oferta turística de bares, cafés y restaurantes: Praia da Ribeira, Praia da Conceição, Praia da Rainha, Praia de Parede. Por otro lado, también existe otro tipo de playa orientada hacia el Océano Atlántico, ubicada dentro del Parque Nacional de Sintra, y de carácter mucho más salvaje y accidentado. La mejor playa de este tipo, a 8 km al norte de Cascais es Praia do Guincho
Playa de la Reina, Cascais, vía, www.cascais-portugal.com
  • Faro de Santa Marta: es posiblemente una de las imágenes más icónicas de Cascais. Antaño, para llegar a Lisboa, los navegantes tenían que pasar por Cascais antes de entrar al estuario del Tajo. El faro cuenta en su parte baja con un museo dónde se explica el funcionamiento de éste, y al mismo tiempo es posible subir a lo alto del faro para contemplar una bonita panorámica de Cascais.
Faro de Santa Marta en Cascais, vía www.pixabay.com
  • Museo de los Condes de Castro Guimarães: es cierto que Cascais cuenta con un rico patrimonio museístico cultural -hasta 13 museos-, pero posiblemente el Museo de los Condes de Castro Guimarães, alojado en un castillo de falso estilo gótico, sea el más reconocido. Situado en el Parque Marechal Carmona, este museo se construyó a principio del siglo XX y los Condes de Castro Guimarães pronto se hicieron con él, decorándolo con piezas de diferentes épocas y estilos, lo que revalorizó no solo el castillo, sino también el Patrimonio Cultural de Cascais. Al morir el Conde en 1927 se empezó a trabajar en su reconversión en museo/biblioteca, tal y como éste especificaba en sus últimas voluntades.
Museo de los Condes de Castro Guimarães en Cascais, vía, www.maxpixel.net
  • Ciudadela: es en este lugar donde se hospedaron los reyes hasta 1963, cuando pasó a ser residencia de verano del Presidente de la República. Hoy en día, sigue conservándose la capilla de Nossa Senhora da Vitória pero se ha convertido más en un parador con algunas tiendas de lujo, galerías de arte. Esta construcción del siglo XVI ha pasado de defender la costa de Cascais y la entrada del Tajo a ser el punto chic y lujoso de la zona.

 

  • Marina o Puerto Deportivo de Cascais: reservado en el pasado a grandes regatas y campeonatos de vela, hoy en día es sede de importantes eventos internacionales y un espacio de ocio por el que es agradable pasea y tomar alguna fotografía. Además de la zona deportiva con sus barcos de recreo, también hay una zona de puerto pesquero donde es posible apreciar los distintos aparejos que utilizan los pescadores.

 

  • Boca do Inferno: a unos 2 kilómetros al norte de Cascais, se abren paso en el paisaje unos erosionados acantilados que responden al nombre de Boca del Infierno. Su principal característica es una cueva hundida, donde las enormes olas del Océano Atlántico rompen contra la pared de roca. Esta zona es popular entre los pescadores portugueses, que se arriesgan a resultar gravemente heridos trepando por las resbaladizas paredes de roca. Desde el puerto deportivo hasta la Boca do Inferno hay un agradable paseo de 15 minutos que sigue la carretera de la costa.
Boca del Infierno en Cascais, vía www.wikipedia.org

Dónde comer en Cascais

El pollo piri-piri a la brasa, pescados, mariscos, carnes de capoeira y caza, dulces, sopas, caldos y guisos… Es cierto que la zona turística y el paseo en paralelo a las playas está plagado de lugares y restaurantes para comer. Pero como ya te hemos recomendado en alguna ocasión uno de los mejores consejos de viaje es callejear, preguntar a los autóctonos y no dejarse llevar por el menú más barato o por el camarero más insistente. En ocasiones merece la pena rebuscar un poco más para degustar la verdadera gastronomía autóctona recién salida del mar.

Cascais fue en su día un destino turístico reservado para artistas y aristócratas por su belleza, ubicación costera y su cercanía con la capital de Lisboa. Hoy puedes ser tú el que te sientas como un rey bañándote en sus aguas y paseando por sus pintorescos callejones.

VIAJA. VIVE. VINCCI

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