Si tuviéramos que elegir una época perfecta para viajar a Sevilla, nos quedarÃamos sin duda con ésta. Y es que los meses de marzo y abril son realmente intensos en la capital andaluza. Primero, la ciudad vive al máximo su famosa y tradicional Semana Santa y poco después –una vez guardados los capirotes, las túnicas y los tambores– comienza la cuenta atrás para la que indudablemente es la fiesta no religiosa más emblemática de Sevilla: la Feria de abril, que este año se celebra de los dÃas 24 al 29.
Es entonces cuando la ciudad entera se engalana y se prepara para disfrutar de una semana entera de alegrÃa, diversión y fiesta a ritmo de sevillanas y sabor a fino, manzanilla, jamón y gambas. Una semana en la que todos los sevillanos viven por y para la Feria y hacen de ella su quehacer principal. Una semana en la que todas las mujeres visten traje de gitana y lucen volantes y peinetas.
En definitiva, una semana en la que toda la ciudad se desplaza hasta el recinto ferial –conocido como el Real de la Feria– para bailar, pasear a caballo y pasarlo bien en las casetas hasta que el cuerpo aguante. Asà es la Feria y asà hay que vivirla.
Y es que no hay duda de que Sevilla es una ciudad mágica y especial que hay que conocer y qué mejor hacerlo que cuando celebra su Feria, ¿verdad? un momento único para disfrutar de esta apasionante ciudad.
Vincci La Rábida 4* se une a la Feria con arte, gastronomÃa y moda
El más taurino de nuestros hoteles, el Vincci La Rábida 4*, también se empapa estos dÃas del espÃritu de la Feria y se una a las celebraciones con un extenso programa de actividades hasta fin de mes que incluye exposiciones, gastronomÃa y moda. Y es que si Sevilla vive al máximo su fiesta, nuestro Vincci La Rábida no podÃa ser menos.
El arte lo ponen las cuatro fantásticas muestras de pintura y fotografÃa que acoge el establecimiento estos dÃas.
Allà podrán verse, por un lado, la exposición del artista francés Laurent Pallatier, ex novillero que prefirió cambiar el capote por la paleta y que ahora presenta una selección de obras que suponen una auténtica radiografÃa del mundo de los toros. Una de las peculiaridades del francés es que no duda en hacer uso de las técnicas plásticas más modernas, por lo que es posible ver cómo recupera e incorpora a su obra elementos taurinos como burladeros, capotes o trajes de luces viejos. Arte y toreo se fusionan completamente en el trabajo de Pallatier.
El mundo del toro protagoniza también la muestra del fotógrafo Antonio Flores, que nos presenta una selección de sus mejores fotografÃas taurinas. Gracias a ellas, podremos ser testigos de instantes únicos, como son los momentos previos a la corrida o la alegrÃa de una buena faena en el ruedo. Sus instantáneas nos transportan hasta la plaza de toros y nos sumergen en todo lo que este mundo lleva dentro.
Y si 100% andaluza es la fotografÃa de Flores, las pinturas que nos presenta Antonio Donaire no se quedan atrás, porque el promotor y aficionado al toreo ha querido que nuestro hotel acoja un año más la exposición colectiva Pintores andaluces. En ella, se recopila una veintena de cuadros en los que se representa y homenajea la cultura sevillana, el mundo del toro y, por supuesto, también la Feria de abril.



